Centro Politicas Laborales
edición número
08
junio 2015
Centro Politicas Laborales
 

Sindicalización y Cobertura de la Negociación Colectiva en la OCDE

Sindicalización y Cobertura de la Negociación Colectiva en la OCDE

EN MUCHOS PAÍSES DE LA OCDE, LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA SE DA A NIVEL DE LA EMPRESA.

Uno de los objetivos centrales del proyecto de reforma a las Relaciones Colectivas en discusión en el Congreso es el de fomentar la negociación colectiva como una herramienta de diálogo social que permita a trabajadores y empleadores decidir conjuntamente diversos aspectos de las condiciones laborales al interior de la empresa.

Desde esta perspectiva, la negociación colectiva representa un instrumento para elevar tanto la equidad como la productividad en la economía, al permitir la negociación de pactos y adaptabilidades que beneficien a trabajadores y empleadores.  Por ello mismo, para asegurar un buen equilibrio entre las partes, el proyecto de ley radica en los sindicatos la titularidad en la negociación colectiva.

Tanto la tasa de sindicalización como la de cobertura de la negociación colectiva son en efecto bajas en Chile, al menos en comparación con la mayoría de las economías en la OCDE. El gráfico a continuación, construido sobre la base de la información contenida en el informe "Going for Growth" publicado en febrero reciente por la organización, muestra ambas tasas para los 34 países miembros, ordenados según la fracción de trabajadores cubiertos por un contrato colectivo.

De acuerdo a la información recopilada por la OCDE, apenas un 6% de los trabajadores asalariados en Chile está cubierto por acuerdos negociados colectivamente. En contraste, el promedio para los países de la organización es del 53.6%.

Este bajo estadístico guarda sin duda relación con la igualmente baja tasa de afiliación sindical en el país, la que de acuerdo a la misma fuente alcanza apenas al 15.3% de los trabajadores asalariados. En cambio, el promedio en las economías de la OCDE es del 27.4%

Imagen foto_00000010

El gráfico muestra, sin embargo, que detrás de las tasas medias en la OCDE hay bastante dispersión, con tasas de sindicalización que fluctúan entre el 4% en Turquía y el 79.3% en Islandia. Asimismo, la cobertura de la negociación colectiva varía desde el 6% en Chile hasta el 99% en Austria.

Llama la atención que Chile aparece entre los pocos países en los que la negociación colectiva es menos frecuente que la sindicalización. Esto es, sólo en Chile, Japón, México y Nueva Zelanda la tasa de sindicalización supera a la de cobertura de la negociación colectiva.

Asimismo, el gráfico ilustra que la correlación entre sindicalización y cobertura de la negociación no es perfecta; es decir, que detrás de una mayor cobertura de la negociación colectiva no necesariamente hay una mayor afiliación sindical. En efecto, a través de países la correlación es alta –igual a 0.566--, pero bastante inferior a uno.

Parte de la diferencia entre ambas tasas guarda relación con el nivel al que ocurre la negociación. Esta puede ocurrir entre sindicatos y compañías individuales (al nivel de la empresa), o entre federaciones sindicales y asociaciones de empleadores (inter empresa). Estos niveles no son necesariamente excluyentes, pues algunos beneficios pueden negociarse a nivel de la empresa y al mismo tiempo otros se pueden negociar a niveles más altos, ya sea por sectores productivos y/o por zonas geográficas.

El cuadro a continuación clasifica a los países de la OCDE de acuerdo al nivel al que se negocia colectivamente con mayor frecuencia. En el primer grupo de países, que incluye a Chile, la negociación sucede primordialmente al interior de las empresas. En el segundo, sucede tanto a nivel de empresa como de industria. En el tercer grupo, la negociación colectiva tiende a ocurrir mayoritariamente a nivel de la industria, agrupando a empresas del sector. El conjunto siguiente corresponde a los países en los que se negocia tanto a nivel de sector productivo como a nivel nacional. Finalmente, en la última clasificación se ubica Bélgica solamente, país en el cual la negociación se realiza primordialmente a nivel nacional.

Imagen foto_00000011

Como puede observarse en el cuadro, existe gran variedad a través de países en los formatos en los que se negocia colectivamente en la práctica. La negociación a nivel de empresa, sin embargo, es la que ocurre con mayor frecuencia en las economías de la OCDE.

Es natural observar correlación entre el nivel al que sucede la negociación colectiva y la tasa de cobertura de ésta. Por ejemplo, mientras que la cobertura media en los países que negocian a nivel de la empresa es del 20.5%, en los países donde se negocia tanto a nivel de la empresa como de la industria, la tasa media se eleva al 51.9%. Asimismo, en países en los que la negociación sucede principalmente a nivel de grupo de empresas, la cobertura de los acuerdos supera el 80% en promedio.

El gráfico a continuación presenta nuevamente las tasas de afiliación sindical y cobertura de la negociación colectiva, agregando además la información sobre el nivel al que ésta sucede con mayor frecuencia. En azul están marcados los países donde se negocia mayoritariamente a nivel de empresas; en amarillo donde se negocia tanto a nivel de empresa como de industria; en rojo donde sucede con mayor frecuencia a nivel sectorial; en café cuando es tanto a nivel de industria como nacional, y finalmente, en verde, cuando tiende a ocurrir a nivel agregado en el país.

La línea diagonal marca los 45 grados y permite observar con mayor facilidad la brecha entre sindicalización y negociación colectiva: la distancia vertical entre un dato cualquiera y esta línea representa la brecha entre la cobertura de la negociación y la afiliación sindical. Los cuatro puntos bajo esta diagonal representan, de izquierda a derecha, a México, Chile, Japón y Nueva Zelanda, las cuatro economías en donde la cobertura de la negociación es inferior a la sindicalización.

Imagen foto_00000012

El gráfico ilustra la estrecha relación entre la tasa de sindicalización y de cobertura de la negociación cuando ésta sucede dentro de las compañías individuales, correlación que tiende a hacerse menos fuerte una vez que la negociación se eleva a niveles superiores.

Un mecanismo complementario para alcanzar mayores coberturas de la negociación sin elevar la sindicalización es la extensión de beneficios. Cuando la negociación sucede al interior de la empresa, las legislaciones de algunos países exigen que los beneficios alcancen a todos los trabajadores, incluso a quienes no participaron de la negociación. Ello es el caso de economías muy diversas en términos de cobertura de la negociación como Estados Unidos y México por una parte, y Francia y Suecia por la otra.

Otra posibilidad es la de extensión de beneficios a trabajadores contratados en empresas que no han participado de la negociación. De acuerdo a información recopilada por la OCDE, ello no se requiere legalmente en ninguno de los países clasificados en el primer grupo (aquél que agrupa a las economías en las que se negocia a nivel de empresas principalmente). En cambio en Austria, Eslovenia, Islandia y Luxemburgo los acuerdos se extienden automáticamente a otras empresas de la industria relevante. En los demás países la extensión depende típicamente de la cobertura sectorial o geográfica del acuerdo alcanzado, aunque a veces puede ser fruto de una decisión de la autoridad.

En resumen, la reforma en discusión en el Congreso tiene dos ejes principales: elevar la sindicalización y la cobertura de la negociación colectiva. En países como Chile, donde se negocia mayoritariamente a nivel de la empresa, estas dos variables tienden a moverse conjuntamente.

Así, de las herramientas de cobertura de negociación aquí descritas, la reforma ha optado por extender la cobertura de la negociación fomentando la sindicalización. Para ello se ha dispuesto que los beneficios pactados se extiendan automáticamente a todos quienes se afilien al sindicato respectivo, incluso luego de concluida la negociación.

La cobertura también se elevará de aprobarse la reforma, por medio de la ampliación del conjunto de trabajadores que puede negociar. En particular, podrán acceder a este proceso  los trabajadores contratados por obra o faena, hoy excluidos por ley de la posibilidad de negociar colectivamente.

La alternativa de la negociación ramal ha sido explícitamente descartada del proyecto por las autoridades. Este tipo de negociación, como se ha descrito en el debate público en torno a la reforma y también en este texto, ciertamente conlleva la posibilidad de alcanzar a grupos más grandes de trabajadores.

Sin embargo, muchas veces se trata de empresas sumamente heterogéneas, con grandes diferencias de productividad y de capacidades para financiar beneficios laborales. En efecto, diversos estudios muestran una enorme diversidad entre establecimientos dentro de un mismo sector, zona geográfica y periodo de tiempo. En el caso de las plantas manufactureras chilenas, para las cuales se tiene información a un alto nivel de detalle y desagregación, las diferencias en productividad llegan incluso al 600% (Micco y Repetto, 2014, Documento de Trabajo 35, Escuela de Gobierno UAI).

La opción de mantener la negociación primordialmente al interior de la empresa está en línea con la elección de un número relevante de países de la OCDE. La experiencia internacional muestra, sin embargo, que alcanzar una alta cobertura dependerá crucialmente de elevar la afiliación sindical en el país.

Imagen foto_00000007