Centro Politicas Laborales
edición número
04
abril 2014
Centro Politicas Laborales
 

El problema del multi RUT: hacia un nuevo concepto de empresa

El problema del multi RUT: hacia un nuevo concepto de empresa

MULTI RUT: CUANDO LA SUBDIVISIÓN DE LA EMPRESA TIENE EFECTOS SOBRE LOS DERECHOS INDIVIDUALES Y COLECTIVOS DE LOS TRABAJADORES.

El conflicto suscitado entre el ejercicio de los derechos laborales y las formas de organización de las empresas, ha dado origen a un tema que ya se arrastra por una década en el debate laboral: el multi RUT.  Las complejidades jurídicas y económicas que presenta este tema implican que en su debate se hayan perfilado los siguientes ejes de tensión:

1.- El artículo 3° del Código del Trabajo, en su inciso tercero, define a la empresa de la siguiente manera: "Para los efectos de la legislación laboral y de seguridad social, se entiende por empresa toda organización de medios personales, materiales e inmateriales, ordenados bajo una dirección, para el logro de fines económicos, sociales, culturales o benéficos, dotada de una individualidad legal determinada."

2.- Por su parte, el artículo 7° y el inciso primero del artículo 8° señalan: "Art. 7º. Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una remuneración determinada." "Art. 8º. Toda prestación de servicios en los términos señalados en el artículo anterior, hace presumir la existencia de un contrato de trabajo."

De lo señalado se infiere claramente que existe una dicotomía entre la definición de empresa, singularizada por una identidad legal determinada (elemento meramente formal) y la existencia de una relación de trabajo que se verifica por la existencia de los elementos de dependencia y subordinación del trabajador con respecto al empleador, los cuales no son otros que las instrucciones que imparte el empleador, el control de asistencia y la evaluación periódica que se hace de los servicios del trabajador.

El hecho que una interpretación formalista asimile el RUT con la empresa ha traído diversas consecuencias para el ejercicio de los derechos de los trabajadores, especialmente los colectivos. Ello, dado que no es menor ante el hecho de que existen muchos derechos que se ejercen teniendo a la vista la empresa como elemento ordenador: derecho a sala cuna, a formar sindicatos, a negociar colectivamente y a percibir gratificaciones legales,  entre otros.  Esto significa que el ejercicio de estos derechos queda de una u otra forma "diluido" entre las diferentes razones sociales, aunque estemos en presencia, realmente,  de un solo empleador.

Por otra parte,  debemos señalar también que los procesos de externalización y outsourcing, la especialización de procesos productivos y la creciente complejidad de financiamiento productivo, han implicado que necesariamente muchas empresas se dividan y subdividan de tal forma que reconociendo una misma misión comercial y dirección laboral, se establezcan diferentes RUT, los cuales laboralmente significan diferentes empresas. El asunto en estos casos es verificar cuán vulnerados resultan los derechos de los trabajadores, y qué solución provee la ley para el desarrollo de las funciones del sindicato, especialmente como interlocutor colectivo de su empleador en la fijación de condiciones comunes de empleo y remuneraciones.

Parece ser, entonces, que la resolución legal del problema debe encaminarse hacia una fórmula que permita a los trabajadores ejercer en plenitud sus derechos individuales y colectivos frente a su verdadero empleador, sin perjuicio del tipo de organización estructural que el empleador de a su negocio por motivos comerciales, tributarios o de inversión.

Es necesario señalar que varios son los ejemplos paradigmáticos sobre uso de multi RUT,  en los cuales se repite una estructura básica de organización, en general compuesta por divisiones comercial, servicios financieros, e inmobiliaria; o bien, en sectores productivos, como la manufactura, la comercialización y el transporte. Si bien es cierto se actúa en el mercado comercial y financiero como una sola gran empresa, en el plano laboral son múltiples razones sociales. La organización de los trabajadores se encuentra atomizada y enfrentan a un gran empleador, pero dividido en múltiples empresas.

Lo importante en cada caso es verificar si efectivamente se trata de un solo empleador bajo los criterios del propio Código del Trabajo y si, en definitiva, se trata de una sola empresa bajo el principio de primacía de la realidad.

Finalmente, debemos observar que la aplicación de una solución legal pasa necesariamente por la decisión de un tribunal, el cual deberá determinar si aquello que aparece como jurídicamente una multiplicidad de empresas, son o no son una sola entidad real, aplicando la definición de empleador;  ello es un juicio complejo, puesto que inciden en él la ponderación de diversos elementos jurídicos, económicos,  comerciales y financieros cuya exacta ubicación en el marco de la relación laboral de que se trate, no puede llegar sino a hacer posible el ejercicio de derechos individuales y colectivos de los trabajadores.

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