Centro Politicas Laborales
edición número
06
DIC 2014
Centro Politicas Laborales
 

Avanzar en Reforma Laboral es Avanzar en Terminar con la Desigualdad

Avanzar en Reforma Laboral es Avanzar en Terminar con la Desigualdad

EL SINDICATO NO ESTÁ SOLO PARA HABLAR DE REMUNERACIONES, SINO QUE ES TAMBIÉN UN ACTOR QUE PUEDE APORTAR EN EL CRECIMIENTO DEL PAÍS Y EN EL DESARROLLO DE LA EMPRESA.

En primer lugar, creo que es importante que se valore el rol del movimiento sindical en debates como el que se desarrolló a fines de octubre en la Universidad Adolfo Ibáñez, pues desde la CUT enfrentamos la tarea de relevar el rol del sindicalismo en los desafíos país.

Esto quiere decir, que la Central no sólo debe ser parte de los debates que tienen que ver con la deuda que se tiene con los trabajadores y trabajadoras, sino con que podemos no solo entregar nuestra fuerza de producción, sino que una mirada distinta sobre los desafíos de nuestra Patria.

En ese sentido, la reforma laboral que estamos enfrentando no está pensada solo para el trabajador, sino que tiene una profundidad mayor: es un aporte hacia la  superación de la desigualdad que agobia a nuestro país.

El debate de la necesidad de derrotar la desigualdad en nuestro país se ha instalado por la fuerza de la realidad y es quizás una de las evaluaciones en las que de manera transversal hay unanimidad: es necesario enfrentar y resolver el problema de la desigualdad en Chile.

Para la CUT enfrentar la desigualdad material, que se expresa en el mundo del trabajo, se torna fundamental si queremos que nuestro país avance de manera efectiva y real hacia el fin de la inequidad que mantiene a Chile como el país de la OCDE con más desigualdad entre ricos y pobres.

Queremos enfrentar cómo, a través del movimiento sindical, se pone a los trabajadores en equidad con la contraparte. Si los problemas entre trabajadores y empleadores se resuelven de manera individual, lo que se hace es seguir fomentando la desigualdad, porque el trabajador nunca va a estar en el mismo lugar que el empleador, hay una relación de asimetría en la relación de poder, que sólo se resuelve a través del poder sindical. Por eso apelamos a los derechos colectivos, porque individualmente no hay la posibilidad de construir relaciones laborales que sean simétricas.

En la construcción de una Nueva Institucionalidad Laboral, que avance hacia un nuevo trato con trabajadores y trabajadoras, el valor fundamental lo tiene la organización sindical y caminar hacia la comprensión de que el sindicato no está solo para hablar de remuneraciones, sino que es también un actor que puede aportar en el crecimiento del país, pero también en el desarrollo de la empresa.

Asimismo, se debe avanzar en otro cambio de visión. Actualmente el trabajador es concebido como un costo para la empresa y no es considerado un aporte fundamental en su desarrollo. Cuando el trabajador es concebido así, entonces tenemos una legislación como la nuestra y mientras siga imperando esa concepción del trabajador, el debate de la necesidad de reformas laborales que devuelvan poder a los trabajadores seguirá siendo incómodo para ciertos sectores.

Como CUT creemos que se debe avanzar en un cambio cultural, que entienda el trabajo como fuente de dignidad y de desarrollo como persona, y al trabajador como un sujeto de derechos, fundamental para el desarrollo del país y la empresa, y que puede ser un aporte en este.

Hemos dicho que no estamos debatiendo solo sobre los trabajadores, su capacidad de organización, ni de la ideología sindical, sino que estamos debatiendo sobre cómo le damos a Chile una democracia más fuerte, a través de un crecimiento más respetuoso del aporte que cada uno de los actores hace. El actor sindical organizado es fundamental en ese proceso, porque una contraparte responsable y legitimada es contraparte que empeña palabra y la cumple, cuando eso existe hay posibilidades de avanzar.

El desafío que nos planteamos parte de la premisa de que debemos mirar al trabajador como sujeto de derechos y cuando lo concebimos así todo lo demás se puede construir. Si no avanzamos en esa mirada, obviamente habrá sectores que creerán que esta es una mala reforma, pues no ven a la contraparte como un sujeto de transformación y de aporte.

Tenemos que ponernos al día como país y estar a la altura de los países desarrollados en los que el sindicalismo es fuerte, la negociación colectiva y el derecho a huelga están consagrados y los sindicatos son un aporte a las democracias. No es solo cumplir una meta, sino que tiene que ver con hacernos cargo de un Chile moderno, donde el actor sindical no sólo puede, sino que debe ser más preponderante y participante en el desarrollo del país.

Podemos ser no solo un aporte sino que un actor necesario para el desarrollo de democracia plena, el mundo sindical puede ser tremendamente contribuyente en los procesos de transformaciones que estamos anhelando.

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